miércoles, 11 de abril de 2012

APERTURAR, EL VERBO RECHAZADO


Hay personas que consideran que "aperturar" es un sinónimo de "abrir" -es decir, antónimo de "cerrar"-; claro, un sinónimo "incorrecto", dicen. No lo es, exactamente. Nadie dice, por ejemplo, "voy a aperturar la puerta", "voy a aperturar mi cartera" o "estoy aperturando mis ojos". ¿Alguien ha escuchado expresiones como estas? Nadie. Lo que sí suele decirse son cosas como las siguientes: "Voy a aperturar una cuenta en el banco", "se apertura el acta", "se apertura la sesión", etc. Cuando se quiere decir "abrir una puerta" se emplea a veces expresiones como esta: "Se dio apertura a la puerta", pero jamás "se aperturó". Porque sería una barbaridad: y el pueblo, inteligente, casi siempre sabe lo que hace. La Academia no acepta esta forma verbal, al menos hasta ahora y, según tenemos entendido, muchos académicos la consideran "incorrecta" y, como tal, deleznable. Fernando Lázaro Carreter decía, irónico, lo siguiente: «Aperturado el camino, nada impide que lecturar sustituya a leer, baraturar a abaratar y licenciaturarse a licenciarse». Bueno, la verdad es que tampoco es para "abrir el camino" que se emplea el verbo de marras. El Diccionario Panhispánico de Dudas afirma tajantemente (casi como una prohibición) que "Su uso no está justificado (???) y debe evitarse" y cita, entre otros, este ejemplo de uso encontrado en algún diario español: "Ordeno que esos contenedores sean aperturados y revisados" (DHoy [Ec.] 8.7.97) ". Usos como este no son los más comunes y creo que al menos en el Perú no se dan; sí, en cambio, son pan de cada día expresiones como esta que también consigna como ejemplo el Diccionario referido: «Ayer domingo la Cooperativa Agraria de Producción Casa Grande aperturó sus Terceros Juegos de Verano» (Comercio [Perú] 14.1.75)"; obvio, ejemplo peruano tenía que ser. Es que "aperturar" no es un verbo que signifique precisamente "abrir", sino, más bien, "dar inicio a algo", o, digamos, "inaugurar". Cuando se dice "aperturar el acta" nadie está queriendo decir que el libro como tal va a desplegarse y ponerse a la vista sus páginas, sino que va a iniciarse la redacción del documento correspondiente. Cuando uno va al Banco y decide "aperturar una cuenta", lo que quiere no es que le "abran" su secreto bancario o cosa parecida, sino que "le den de alta" como cliente de la entidad financiera, es decir, dar inicio a su relación efectiva con el Banco. Es evidente que "aperturar" es una forma verbal (un neologismo) que ha surgido por ese afán, legítimo y a veces de mal gusto, de buscar expresiones "majestuosas", elegantes: aperturar, sin duda, tiene "más caché" que el silvestre "abrir" y por eso es que -obviamente- se le prefiere para ciertas circunstancias "especiales", no para aquellas tan comunes como abrir una puerta; pero la razón --cualquiera sea- por la que pudo haberse originado su uso, no invalida al vocablo. Bien. En situaciones como la referida, respecto del verbo "aperturar", no debemos decir que se trata de algo incorrecto, sino simplemente que es una forma verbal que aún no ha sido incorporada al Diccionario oficial por la Academia, pero que por ser generalizado su uso, la hemos convertido en legítima (la legitimidad de una palabra la dan los usuarios, no la Academia); por tanto, correcta. La virtual prohibición que la Academia hace a través del Diccionario Panhispánico de Dudas, es un exceso de celo que carece de justificación y, más que eso, es un despropósito, pues la RAE puede recomendar, pero no tiene autoridad para "dar licencias de uso" ni menos para "prohibir". Otra cosa: Aquello de que el uso del verbo aperturar "no está justificado", es completamente absurdo; ¿qué quiere decir la RAE con eso?, ¿que debe demostrarse la importancia o la utilidad de ese verbo, o  probar su existencia "con razones convincentes, testigos o documentos"? Su importancia o utilidad no tiene que ser demostrada ante la Academia. Lo que sí es dable demostrar es su existencia (el uso del vocablo); pero la verdad es que esta demostración ya la tiene la RAE, y en el mismo Diccionario, en que cuestiona su uso, lo dice: "A partir del sustantivo apertura ('acción de abrir'), se ha formado el verbo aperturar, que ha empezado a utilizarse en los últimos años"; "(e)s especialmente frecuente en el lenguaje bancario, donde se ha puesto de moda la expresión apertura de una cuenta". ¿Por qué, entonces, la docta corporación matritense se resiste a incorporar, en el Diccionario académico, el verbo aperturar que  nada de monstruoso tiene? ¿Acaso porque hay gente a la que no le gusta, que le parece "horroroso"? La lengua no es un asunto de cosmetología. ¿Dirán que basta con el verbo abrir? Ya lo dije: aperturar no es exactamente igual que abrir; y aun si fuera lo mismo, ¿acaso está prohibida -o es que tal vez incomoda- la existencia de los sinónimos?