lunes, 30 de noviembre de 2020

"QUERRAMOS" Y EL HABLA CULTA.


Sí, la forma verbal "querramos" forma parte del habla culta. Me explico. Cuando nos referimos a esto, "habla culta", no hacemos alusión a una suerte de "categoría gramatical" o cosa por el estilo, sino a lo que pudiéramos llamar, más bien, "categoría sociológica". Por qué: porque "habla culta" no es precisamente la designación de algo, referido a la comunicación, por su "calidad" (bueno o malo, perfecto o imperfecto, correcto o incorrecto), sino, digamos, por el nivel (el "nivel culto") que poseen los usuarios de determinadas expresiones idiomáticas, por el ámbito (social, económico, profesional, intelectual, etc.) en que es usada tal o cual palabra o giro. Una palabra que es empleada de modo común, generalizado, en las esferas "cultas" de una sociedad -ya en el trabajo, en el estudio, en las reuniones sociales, en el hogar-, es una palabra que pertenece al nivel de "habla culta"; no importa si hay incorrección en su uso (muchas palabras "incorrectas" están en ese nivel).

 

Eso ocurre con la forma verbal, incorrecta, "querramos".

 

Por eso es que nuestra prestigiosa lingüista Martha Hildebrandt, la incluye en su muy consultado libro "EL HABLA CULTA". "Querramos" es uno de los "términos y giros estudiados" en su libro.* Y, como corresponde, expone las explicaciones pertinentes. Dice, por ejemplo, esto: "Así, de quereré salió querré; de quererás, querrás; de quererá, querrá; de quereremos, querremos..."

 

¿Alguien duda respecto del nivel de habla culta a que me referí aludiendo a doña Martha? Vean lo que ella dice: "Frases como 'aunque no querramos' y 'querramos o no querramos' se oyen por igual a catedráticos, profesores y maestros (no excluidos los de lenguaje), políticos, congresistas y profesionales de todas las áreas, incluida la de comunicación social". Esos ambientes o ámbitos, corresponden al nivel de habla culta, pues. Y allí se usa el antipático "querramos". 

 

A propósito, hace un rato recordé que acerca de "querramos", exactamente un día como hoy, el 30 de noviembre del 2011, yo había publicado una nota en La Mula, cuyo enlace aquí inserto: querramos.

 

Repito, para evitar confusiones: la forma verbal "querramos" es incorrecta (Pero está prácticamente legitimada por el uso).

 

¡Un abrazo!

____________

* Esto es lo que dice en la Presentación de la segunda edición de su libro: "Los términos y giros estudiados pertenecen al nivel del habla culta -o de lo que debiera serlo- en el español actual de ambos continentes". ¿Alguna duda?


sábado, 28 de noviembre de 2020

¿"SIWICHI", EL ORIGEN DE CEBICHE?


[PERO QUE SEA DE LENGUADO (por lo de los idiomas, digo). O que sea como sea, pero que sea.]😊

***  


Según he leído por ahí, Javier  Pulgar  Vidal, nuestro inolvidable amauta (el de las ocho regiones, ¿recuerdan?), manejaba una hipótesis -aceptada por muchos como teoría- según la cual el nombre del más famoso de nuestros platos, el ceviche (que puede ser escrito también así: seviche, cebiche, sebiche), tendría su origen en la lengua quechua. Según he podido advertir, hay muchos que, además, se adhieren con entusiasmo a esa afirmación, y la dan por acertada; menos yo, naturalmente.


En mi Consultorio Gratuito del Idioma, hace ya buen número de años, hice una reseña acerca de las varias hipótesis planteadas al respecto. Federico More, consideraba que su origen (el del vocablo en cuestión) estaría en la palabra "cebo" ya que, según decía, en la Colonia así se llamaba, despectivamente, a ciertas comidas; para la doctora Martha Hildebrandt el vocablo se habría construido con el sufijo mozárabe "iche" (que tiene sentido diminutivo o despectivo). Según el Diccionario de la Lengua Española, la palabra ceviche tendría su origen en la voz árabe "sikbag". Hubo, también, quienes lo asociaban con "escabeche". 

 

El amauta Javier Pulgar Vidal, en cambio (me aventuro a pensar que movido por un legítimo espíritu nacionalista), llegó a afirmar -repito- que sería el quechua la cuna lingüística del ceviche, sebiche, cebiche, o cebiche (las cuatro formas legítimas de escribirlo). Su sustento: hay, en esta lengua una palabra que significa "pescado fresco o tierno".  ¿Cuál es esa palabra?  Don Javier tenía la respuesta: "siwichi". (¡Quién sería el sinvergüenza que se atrevió a hacerle esa broma tan pesada, caracho!). No, no existe ninguna palabra en quechua, así escrita, que signifique "pescado fresco" (¿o alguien puede desmentirme?).


Pescado en quechua es "challwa". Para decir pescado fresco o tierno, necesariamente debería haber dos palabras, ¿verdad? Un sustantivo con su correspondiente adjetivo. ¿O me equivoco? Hay dos adjetivos que serían usados en tal sentido: "chayrak", que significa fresco o reciente; y "hucco" o "hucu", que es cosa húmeda, es decir, fresca.


Así (uniendo sustantivo y adjetivo) tendríamos lo siguiente. Chayrak challwa, o Huccu challwa. Pero, definitivamente, no "siwichi". 

 

Es que "siwichi" solo es la forma digamos quechuizada de sebiche, o una manera muy particular de pronunciarlo que tienen muchos quechuahablantes. No es otra cosa.

 

Diego González Holguín, en el Vocabulario de la lengua quechua (1608), es quien nos ayuda a entender y aclarar estas cosas. Allí, en su voluminoso lexicón encontramos, por ejemplo, esto: carne fresca: "Huccu aycha" (aycha es carne, en quechua); queso fresco: "Huccu queso".


Y pescado fresco (ya lo dije) aparece así: "Huccu challwa". (También aparece, medio genéricamente: "Fresco pescado, o queso. Chayrak hucu").

 

La hipótesis o teoría atribuida a don Javier, respecto del origen quechua de la palabra ceviche es, pues, completamente, descartable. "Siwichi" no es un vocablo quechua; y de él no se ha originado el nombre del plato bandera del Perú. Hasta ahora, no hay una teoría, acerca del origen del vocablo "ceviche", que pueda ser considerada definitiva; toda afirmación al respecto no va más allá de la especulación.