jueves, 24 de mayo de 2012

MAMPARAS


¿Para qué sirven los párpados
las pestañas?
Mamparas de la verdad
Aletean
mientras el suelo y el cielo
sudan por el roce del horizonte salado
Paréntesis que refuerzan toda afirmación
toda duda y su alimento Sí pues

la duda es nutriente de la verdad

Y si un resplandor nos golpea el rostro pluaf
e inunda de agua nueva los caminos y los parques
es que nuestra conmoción ha ganado la batalla
del placer Y la belleza
ha impuesto su bandera sin fronteras
con el mástil clavado en la roca de la indiferencia
y la impavidez
Es que la belleza ha de conmover
más allá de tus ojos al fondo
hacia la izquierda Este es su rito
de iniciación y permanencia
Tiene sangre y jadea

El aleteo de los párpados
desmenuza el sonido de la tarde encendida
como una dispersión de polen
y se convierte en reproche y grosería
en carne viva y silencio de guaridas
Abrir y cerrar sombra y luz precipicio y sima
Hay que parpadear

Desconcertada la verdad y estupefacta
se desnuda desafiante
y corre desdentada y lenguaraz
por las calles de la ciudad percudida
y escupe
ajena al hedor de los insultos
y a la virginidad descosida de la vergüenza y la urbanidad
y deja en los buzones signos de interrogación como dardos

Pero nada es ajeno a nuestro fuero
ni la certidumbre ni las equivocaciones
menos la pesadilla
y las luces de la belleza etérea y de coágulo
de soplo y succión
La bandera de su fe alienta
y el zumbido de su presencia exige y reclama
aplaude y condena la necedad de los decretos y edictos
y a veces se guarece de la indiscreción
entre los párpados y una lágrima imprudente

Mamparas
por las que asoma y chorrea
un retrato un paisaje un trazo
un garabato una tilde
un grito nonato
un trueno ahogado
Una metáfora contra la puerta falsa y el engaño

Abrigo contra el chiflón y el estornudo
Mamparas que aletean mientras dormimos
Antibiótico de verdad y de belleza
contra los crímenes y el olvido a tajo abierto

Preguntas y respuestas preguntas y respuestas

Un poema es
Y parpadea como palmadas en el rostro

pluaf pluaf pluaf/

lunes, 21 de mayo de 2012

¿ESE ANIMAL LLAMADO PERÚ?

Alejandro Carnero ha escrito un artículo titulado "Ese animal llamado Perú". Sobre la "Paisana Jacinta", el autor dice: "El “jefe” de turno le quiere dar oportunidades y soporta sus barbaridades pero termina concluyendo que es imposible, que no hay manera “Ay paisana, ay paisana… no se puede”*. Bueno, la verdad es que los sketck nunca terminan en situaciones como la descrita. El personaje caricaturesco, al final, se muestra como una mujer, digamos, "más pendeja" que los criollos que quieren burlarse o aprovecharse de ella. Ocurre (claro que esta analogía puede parecer de mal gusto y quizás desproporcionada y hasta "herir susceptibilidades") como en el cuento "El sueño del pongo", del gran José María Arguedas: el niño maltratado que, al final, sueña que le da de comer mierda a su patrón, claro, lamiendo este de su cuerpo desnudo. La diferencia naturalmente está en que en el cuento la venganza se produce en un sueño y en lo de la "Paisana Jacinta" es "real". Pero, en fin, se trata de una caricatura, grotesca, pero caricatura al fin. Es -quién puede dudarlo- también una burla. Pero también se han visto caricaturas grotescas de personajes "gringos" a los que se les presenta como idiotones. Y a nadie se le ocurriría decir que allí también hay un acto de racismo o de discriminación. Eso es visto como simple "vacilón". Cuando apareció en un diario la foto de una congresista cusqueña que escribía con mayúsculas carencias ortográficas, todo el mundo zapateó: atentado contra la raza indígena, decían. No, señores. Luchar contra el racismo y la discriminación y procurar la inclusión, no puede llevarnos a colocar a la gente de origen quechua o a los afrodescendientes en una suerte de "ghetto" de minusválidos, de desvalidos, de incapaces. Eso no es antiracismo, no es antidiscriminación, sino todo lo contrario, porque se trata de una actitud claramente noble pero que lo que propone, involuntariamente, es "discriminar a los discriminados", separándolos de los demás como, no sé si sagrados o apestados, a los que no hay que tocar porque si lo hacemos estaríamos cometiendo un acto indigno. Esta es la intrerrogante que puse en un artículo que escribí hace unos meses: "¿Por qué es válido, legítimo, tolerable, que los cómicos pueden parodiar o caricaturizar a gente digamos blanca o criolla, y no a morenos o indígenas andinos? ¿Qué se entiende -explíquenmelo, por favor- por inclusión: incluir en una cápsula hermética a quienes, según la opinión descabellada de algunas ONGs, son un sector vulnerable y acaso con las defensas dañadas? Un poco más de apertura mental, señores." Hay un vals que canta Abanto Morales cuyo título es significativo (porque el contenido es fatal) y definitivo: "Cholo soy y no me compadezcas".


*Alejandro Carnero: Ese animal llamado Perú (Revista Tajo, 7 de mayo 2012)

domingo, 20 de mayo de 2012

UNA SOPA DE MIRADAS

Mirar es un pecado
cuando aquello que miramos en las caries de los otros se deslíe 
y no hacemos nada más que mirar

Un hombre nos hablaba
una mujer nos hablaba
un niño nos hablaba
Los ojos de ellos nos hablaban
Todo nos hablaba como un ruego
ni siquiera una exigencia

Sordera estentórea
Ensordecedora
en nuestra panza
en nuestra voluntad

El vacío de sus tripas nos hablaba
Nosotros despotricábamos de los demás
con marchas y memoriales
Clavándolos contra la pared
Porque la culpa ajena engorda nuestros bíceps
El pecado de los otros es nuestro alimento
y la higiene de nuestro retrete
La cruz sobre el hombro de los demás
nos salva del suicidio y de la hoguera

Cuando la mirada es nuestra
y nuestra la santidad soñada
pecamos e inventamos inútilmente nuestro cielo
hecho de cinismo

Mirar es un pecado
Cuando la carne está entre nuestros dientes
Y al que con la tripa vacía nos mira
Le ofrecemos una sopa de miradas
y reclamos

sábado, 19 de mayo de 2012

UN PÉTALO DE LA ROSA DE LOS VIENTOS

Cada vez solo yo 
Cada vez solo tu. 
Tus ojos hacia el norte 
Mis ojos hacia el sur 
La ceguera es el juego 
Y el fuego es una ola encrespada
de agua que apaga sueños 
Y mejor 
Y mejor
Y mejor
Solo yo
solo
No mires el camino por el que ando
Solo camina
Solo tú
Yo solo
Que todo se apague
En la oscuridad el camino es más fácil
Pregúntale a un ciego
El inventa su luz y la dispersa
Nosotros la pervertimos
Inventamos nuestro túnel
Y nuestra asfixia
Ve al norte
No sueñes con olas quebradas
Inventa tu mar y tu hielo
Yo juego con el fuego
Solo
Solo
A un costado del sur

jueves, 17 de mayo de 2012

RV



Grieta en la noche.


Por ella ingresan tus latidos.


Por ella 


también se derrama mi sangre.


Es la noche.


Es la noche roja que resplandece


como el rubí de tus labios.




Milagro.


Ya respiro.


Ya vivo.


Ya sueño.


Te veo.




Amanece la rosa de tu nombre.


La grieta es una sonrisa.





                                              (11 de mayo 2012)

miércoles, 16 de mayo de 2012

EL FACEBOOK ES GRATIS (Y LO SEGUIRÁ SIENDO)

También me pasó a mí. Un amigo me contó hace unos días que a través del Facebook conoció "virtualmente" a una chica que demostró, por sus palabras dichas en mensajes "in box", que estaba entusiasmada por conocerlo en persona. Se citaron. Él le dijo que iría al lugar convenido con una vestimenta "informal" y le dio las características del atuendo. Ella no dio ninguna pista sobre la ropa que llevaría. Mi amigo esperó en ese lugar cerca de una hora, mirando hacia todas partes y, con gran esfuerzo, hacia todos los rostros femeninos que aparecían. Como es un poco miope, y porque las luces del parque no ayudaban, no pudo constatar si realmente la chica acudió a la cita. Pero, según me dijo, estaba seguro de que si llegó, pues ya no volvió a producirse ningún encuentro virtual en el Facebook. Por qué crees eso, le pregunté. Es evidente, me dijo, que la chica se decepcionó al verme; mi rostro medio avejentado, mis movimientos casi lerdos, mi ropa de vecino pobre, seguramente le causaron desilusión, y al verme creyó que lo correcto y conveniente era volver sobre sus pasos y dejar de pensar en poetas u otros bichos raros. Lo que le ocurrió a mi amigo, repito, también me pasó a mí. En circunstancias diferentes, naturalmente. Después de largas conversaciones "feisbuqueras", cierta noche -hace muy poco, cuando me encontraba frente a un público amante de la poesía- vi, sorprendido, que alguien (ella, la de esas largas conversaciones) me miraba de frente, fijamente, desde unos veinte metros de distancia, sentada entre artistas y escribidores, y sonreía nerviosa y notoriamente apesadumbrada. Llegó hasta el lugar, obviamente, porque se enteró de lo que estaba programado para aquella noche, pues lo había leído en los anuncios que repetidamente puse en mi "muro". Y, claro, quería darme una sorpresa, y me la dio bien redonda. Cuando iba yo a acercarme, acabado el acto cultural, adiviné que en sus ojos el encanto que la había hecho imaginarse cosas también se acabó, se había esfumado. Mientras me distraje por unos segundos saludando a dos o tres personas, ella se alejó aparatosamente de la sala y -me enteré después- en la huida casi pierde una sandalia. Corrí pero no la pude alcanzar. Tras su ausencia dejó en el camino, tirado como envoltura de chocolate, un sueño falaz, casi una pesadilla. That is life, murmuré torpemente. Y asumí una certeza. Sí, pues, el Facebook también nos engaña. Solo cuando hacemos clic en "salir", es decir cuando ya es un poco tarde, podemos encontrarnos a nosotros mismos y respirar, reconfortados o desengañados. El único y absurdo consuelo: el Facebook es gratis (y lo seguirá siendo).

domingo, 13 de mayo de 2012

REMANGAR SOTANAS

¿Por qué no se ponen razones, antes que pasiones, para tratar de explicar o, si se quiere, discutir u oponerse a lo que la jerarquía católica hace o hizo en casos como el de Garatea o de Gutiérrez -mencionados en el artículo medio irreverente de Ortiz de Zevallos- y también en el caso soslayado del padre Martín Sánchez? La Iglesia no es, nunca ha sido, una institución democrática; es vertical. Las decisiones no se dan allí por acuerdo de asambleas de asociados o cosas parecidas, ni por medio de "consulta previa", sino verticalmente -de arriba hacia abajo- porque se basan en el respeto o el sometimiento a dogmas o cánones que son, creo, al menos teóricamente, inamovibles. A nosotros, agnósticos y ateos, nos gustaría que eso no fuera así y que cada cura se desenvuelva con autonomía plena. Pero no, pues. ¿Por qué los sacerdotes "llamados al orden", como Gutiérrez y Garatea, acatan las decisiones respetuosamente y con humildad? Primero, porque son inteligentes y cultos; segundo, porque saben que las cosas deben ser así si es que no están dispuestos a dejar de una vez por todas la sotana (como sí ocurrió con el padre Martín que, si no me equivoco, ahora forma parte de otra iglesia). Cipriani resulta, sin duda, un personaje antipático y para muchos repudiable; pero en este tema me parece que más debe preocuparnos lo que hace o pueda hacer fuera de su congregación, cuando declara públicamente sobre asuntos políticos, por ejemplo, respecto de los cuales la nuestra es una opinión distinta o contraria. No respecto de los asuntos internos que son pura competencia de él y de quienes están allí y llegaron porque quisieron hacerlo sabiendo cuáles eran las "reglas de juego" (cuáles sus derechos, cuáles sus obligaciones, cuáles sus limitaciones y cuáles los votos que debían hacer). He visto por allí una carta por la que se quiere expresar la solidaridad con el padre Garatea. Bacán. Pero con la misma carta se quiere pedir que le devuelvan las facultades de hacer misa, etc. ¿No sería mejor -me pregunto- recomendar que Garatea deje la sotana y más bien se incorpore, ya libre de ataduras dogmáticas, a un ejercicio pastoral y de apostolado por las grandes causas del pueblo, aquí, entre nosotros? Todos o casi todos despotrican de la Iglesia Católica y de sus jerarquías y, sin embargo, sugieren cosas como la que propone la carta en mención. ¿No es esto incoherencia?