sábado, 13 de julio de 2013

UKIYO-E

De piedra el puente, rio de agua
distante. Julio 28, gota a gota la música
se oculta: estalactitas invisibles
rozan mi cabeza, pendientes de las nubes.
Ukiyo-e: trazos suaves, fluidos y ondulantes.
16 o’clock. Luciérnaga hembra: incendias la
historia de arboles negros,
sin sonido la noche –lluvia de agua sucia
desciende sobre el asfalto. No poseo
un carro para resumir distancias y
acelerar el tiempo: mano tuya –pañuelo-
me conduce. Agosto 14, nada se ilumina
como mis ojos en este museo (en mi boca
tu saliva vívida y tibia como leche de cabra).
Pega tu oreja chiquita en el suelo: mis pasos
bestiales –la ciudad también se cansa
de mis zapatos. Hipocampo, ¡trota! Lame
su vientre de durazno: es virgen
y destila miel. Los ponjas hace 80 años
ya defecaban en el Perú.
¿Por qué me niegas la primavera? (Fold-in
method: 13 de setiembre y un pedazo
de otoño, doblados en dos: estación grotesca
adherida a mi frente). Hazle el amor como
las iguanas, caballito del mar; dile
que serpientes aprietan mi cuello, mas
perduraré: gota a gota invento mi presencia
en largas caminatas hacia el T’ai Ki.
Pero mira: pelícanos se tragan nuestra arena.
Octubre 7, de la sal a la transparencia
–rama breve, la flor del naranjo te sacude:
despertaré en Marcahuasi o en el Castillo de
Pashash, atravesado por un rayo y
un nombre de mujer tatuado en los brazos
(Nada permanece sino tu huella
y el amanecer visto desde el río Shinagawa).
Ukiyo-e: trazos ásperos, lerdos y quebrados.



                                                      Octubre, 1979


(Forma parte de mi libro Dispersión de cuervos, publicado en 1999).