domingo, 24 de mayo de 2026

EL SILABEO DEL VERBO «INSTRUIR»

 

Bernardo Rafael Álvarez: 

El silabeo del verbo «instruir»: Según el curioso criterio de los académicos de la RAE, «instruir» tiene solamente dos sílabas, que serían estas: «ins» y «truir». Sin embargo, el sentido común y, sobre todo, la realidad, nos demuestran que esta palabra se pronuncia en tres golpes de voz: [ins-tru-ir]. Cosa diferente ocurre, por ejemplo, con «beduino» que la pronunciamos así: [be-duí-no] y no [be-du-í-no] y «Luis» que lo pronunciamos en un solo golpe de voz y no de este modo: [Lu-is]. En consecuencia, el verbo «instruir» tiene tres sílabas, separadas así: «ins-tru-ir» porque, repito, así lo pronunciamos. Es que, más que partículas «gramaticales» (quiero decir, de escritura), las sílabas son sonidos. A esto se debe que la división de una palabra en sílabas, el silabeo, es, en sentido estricto y real, el señalamiento, uno tras otro, de cada uno de los golpes de voz que, unidos, la conforman, y no es otra cosa. Las teorías o disposiciones académicas no están por encima de la realidad. ¡Un abrazo! 

Gaby Linares: 

Ins-tru-ir, tiene tres sílabas, son tres golpes de voz. Sucede lo mismo con destruír o construír. En caso de “ ruinas”será rui-nas. 

Charo Arroyo: 

Gaby, son dos sílabas solamente: "uir" , es un diptongo que se pronuncia en una sola emisión de voz, es como "guion", "rio" "pio". 

Charo Arroyo: 

Yo separo oralmente en dos sílabas, ¿cuántas veces emites sonidos, dos, acaso dices: ins- tru-ir. "uir" es un diptongo y se pronuncia en una sola emisión de voz, Ber, no confundas a la gente. No son tres sílabas. 

Bernardo Rafael Álvarez: 

Todo el mundo dice [ins-tru-ir]. Y, repito, el asunto de las sílabas es, estrictamente, un asunto de sonidos, que son reales y no dependen del capricho de académicos.

Charo Arroyo: 

Entonces, según tú todas las reglas serían caprichos, pero sin embargo, las usas para escribir. No es así, Ber, diptongo es sonido y deben pronunciarlo bien, no puedes aceptar diferentes sonidos para las mismas palabras. 

Bernardo Rafael Álvarez: 

Las reglas, en asuntos idiomáticos, no son caprichos. Son, digamos, la formalización escrita de la norma que se da en el uso. La Academia no «inventa» la norma. Dime, Charito, si sería correcto si digo, por ejemplo, lo siguiente: «Dame abriendo la puerta, por favor», o sea: «Hábreme la puerta, por favor». 

Bernardo Rafael Álvarez: 

«Guión» es una palabra que la mayoría de hispanohablantes pronuncia en dos sílabas: [gui-ón]. Es lo que siempre reconoció la mismísima RAE y por eso, hasta la edición del 2001, en el diccionario consideraron las dos formas; pero, por ocurrencia de algunos académicos, en la actual edición solo aparece como monosílabo. Es que entienden que la unión de dos vocales fuertes (u, i) -necesaria y obligatoriamente, como una condena- son y tienen que ser, siempre, diptongo. Pero, no es así. El diptongo y el hiato son categorías que dependen de la pronunciación, son, digamos, sonoras; es decir, en este caso, la gramática tiene que depender, como es lo correcto, del uso y no al revés y, sobre todo, reconocer la realidad (los académicos no nos pueden obligar a pronunciar las palabras como ellos creen que es lo correcto). 

Charo Arroyo:

Una vez que una palabra se escribe con diptongo o hiato, se debe pronunciar bien de acuerdo a su categoría, Creo que confundes a la gente con esas teorías contra la academia cuando es la guía que tenemos para unificar el idioma. Como docente yo enseño de acuerdo a las reglas de ortografía y de ortotipografía, y si pronuncian mal. les enseño a hacerlo bien. por ejemplo. cuando dicen ·ociano", "lion", es mi deber docente enseñarles a escribir y pronunciar bien, si no el lenguaje sería incomprensible. Imagina que cada quien hablar como le viene en gana, por algo se separa la lengua culta, de los peruanismos, la jerga, la replana, para usar el lenguaje apropiadamente.

Bernardo Rafael Álvarez:

La «lengua culta» no es una categoría lingüística; no es precisamente la forma de hablar o de escribir más correcta o "perfecta". Lengua culta es, simplemente, el nombre que se da al uso de las personas "cultas" (profesionales, académicos, etc.). Es, digamos, una categoría medio sociológica. En la lengua culta está, por ejemplo, el «querramos», porque es usada por la gente culta. 

Charo Arroyo:

No estoy de acuerdo, Ber, o te vuelves el anarquista de la palabra y haces y escribes como quieres, o sigues las reglas que unifican el idioma, y se les enseña los niños a pronunciar bien. Según tu criterio entonces escribe "hablal" por "hablar" como pronuncian en algunos lugares de Centroamérica; el uso da vida a las palabras, pero bien escritas y bien pronunciadas, es como aceptar decir. nuez "noscada", porque se lo he escuchado en Chincha a mucha gente; o "lion", por "león", "ociano" por "océano". porque así lo pronuncian muchísimas personas. El diptongo y el hiato se reconocen por escrito y se deben pronunciar bien, eso es docencia, no dejar que pronuncien mal y no corregir. Como docente, yo enseño español con todas sus reglas. 

Bernardo Rafael Álvarez:

Claro, «hablal», como pronuncian en la región caribeña, es válido; eso, que se conoce como lambdacismo, no es un error ni un capricho. Es lo mismo que ocurre con el castellano argentino: desde hace muchísimo tiempo se venía diciendo, por ejemplo, «'decíme' donde es la fiesta» (en lugar de «dime...»). ¿Acaso la RAE lo prohibió? No, porque no tiene autoridad para ello. ¿Qué pasó después? Se reconoció su validez y ahora es una forma verbal ya incluida -como debe ser- en la gramática de nuestro idioma.

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