1) Dice don Marco Aurelio: “En el Pequeño Larousse Ilustrado se dice que el célebre navegante nació “probablemente” en Génova. ¡No, señores, no: el origen genovés de Colón no es probable, sino cierto!”
-¿No es probable? Probable es, según el Diccionario “verosímil, o que se funda en razón prudente; es decir, creíble por no ofrecer carácter alguno de falsedad. Decir “probablemente” podría significar que se esté dudando de algo, pero no que se niegue una verdad. Lo que es probable es aquello que no es falso, porque puede ser probado (perdonen el pleonasmo). Y, bien, siguiendo con el Diccionario Oficial: Probar es “justificar, manifestar y hacer patente la certeza o la verdad de algo con razones, instrumentos o testigos”. No estamos, pues, ante una falsedad.
-¿Dónde está la falsedad? Lo que don Marco Aurelio aparentemente pretende negar es lo dicho por la reina; pero, ¿cómo lo puede demostrar nuestro famoso polígrafo? Al menos en el artículo no lo hace. Lo que él dice es improbable, pues. Incluso, como se ve en el texto, lo que expone son sus dudas; dice: “o se refería a otras joyas o, sencillamente, se había olvidado de que tenía sus joyas empeñadas”. No demuestra, pues, ninguna falsedad.
-Aquí lo que hace don Marco Aurelio es, solamente, dudar respecto de que la discusión se hubiera podido dar; no muestra pruebas ni indicios de que esa discusión no se hubiese realizado. Simplemente dice -como un disparo al aire-: “tampoco es cierto”. Ergo: no lo niega, razonablemente no lo niega; mejor dicho, no demuestra la falsedad.
-¿Falsedad o simple imprecisión? ¿Hay, acaso, una diferencia significativa o abismal entre carabela y nao? ¿Hay diferencia? No. Ambos tipos de embarcación usaban velas. Y algo más que es absolutamente incontestable: nao era (y sigue siendo) un nombre genérico; significaba nave y, como sabemos, una carabela era una nave (toda embarcación lo es), es decir, una nao. ¿Dónde está, entonces, la falsedad?
-¿Títulos y privilegios son signos de riqueza material? No.











