
Ver donde otros no ven, o no quieren ver, no es cosa del otro mundo. Es cuestión de ver únicamente; así de simple. Ah, pero para ello es recomendable emplear la mirada y dejar de lado las anteojeras y también la ojeriza. Apasionarse en la vehemencia, no en el odio ni en el fanatismo. Ser tolerantes, pero no tontos. Ser perspicaces, no adivinos. Ser claros y objetivos. Ser decentes y sinceros. Justos. No esperar el aplauso fácil. Buscar la verdad. Respetar.
domingo, 4 de diciembre de 2016
EN OTRAS PALABRAS, ¿SI LA EDUCACIÓN ES BUENA, PARA QUÉ QUEREMOS LIBERTAD?

martes, 22 de noviembre de 2016
DISCUSIÓN APERTURADA
lunes, 17 de octubre de 2016
JOHN BROWN / Bob Dylan
Su mamá, por supuesto, estaba orgullosa de él.
John, muy tieso, metido en su uniforme.
Y el rostro de su madre mostrando una sonrisa.
"Oh, hijo, qué bien te ves: me alegro de que seas mi hijo.
Siento orgullo al ver que portas un fusil.
Haz lo que ordene el capitán, y conseguirás muchas medallas
Que colgaremos en la pared cuando vuelvas a casa"
Cuando el viejo tren echó a andar, la madre de John gritaba,
Diciendo a todos sus vecinos:
"Ese es mi hijo, que está por irse, es un soldado ahora, ¿sabían?"
Por cierto, procuró que todos se enteraran.
De vez en cuando recibía una carta y sonreía
Al enseñarla a sus vecinos;
Se ufanaba de su hijo con uniforme y fusil.
Era, pues, lo que se llama una buena guerra al viejo estilo.
Oh, Dios, ¡una guerra al viejo estilo!
Luego, por algún tiempo las cartas dejaron de llegar,
Unos diez meses o más.
De pronto, por fin, apareció una nueva; decía: "Vaya a la estación del tren,
Su hijo regresa."
Sonrió y se encaminó a la estación. Miró hacia todas partes, buscando,
Pero no logró ver a su hijo.
Y apenas pudo creer lo que sus ojos veían.
Su hijo tenía la cara destrozada, le faltaba una mano
Y un corsé metálico envolvía su cintura
Susurró algo en muy despacio, con una voz extraña,
Mientras miraba sin siquiera poder reconocer su cara.
¡Oh, Señor, ni siquiera reconocer su cara!
"Oh, dime, hijo mío, ¿qué es lo que te han hecho?
¿Cómo es que has llegado a este estado?"
Él hizo todo lo posible por hablar, pero solo podía mover los labios.
"No recuerdas, madre, que cuando fui a la guerra
Tú pensabas que era lo mejor que podía hacer?
Mientras yo estaba en el campo de batalla, tú, casa, vivías orgullosa;
No estuviste metida en mis zapatos."
"Oh, y cuando estaba allí, yo pensaba: Señor, ¿qué hago aquí?
Estoy tratando de matar a alguien o de morir intentándolo.
Pero lo que más me asustó fue que, cuando vi que mi enemigo estaba muy cerca,
Pude darme cuenta de que su cara era exactamente igual a la mía."
¡Oh, Señor, igual a la mía!
"Y no pude evitar pensar, en medio de los truenos y la fetidez,
Que yo no era más que una marioneta en el escenario.
Y entre el ruido y el humo la cuerda. finalmente. se rompió
Y una bala de cañón destrozó mis ojos"
Mientras él se disponía a avanzar, su madre aún no salía del shock
Al seguir viendo que un corsé metálico lo mantenía erguido.
Y antes de irse, pidió a su madre que se acercara
Y en sus manos dejó caer las medallas.
his mama sure was proud of him!
he stood straight and tall in his uniform and all.
his mama's face broke out all in a grin.
"oh son, you look so fine, i'm glad you're a son of mine,
you make me proud to know you hold a gun.
do what the captain says, lots of medals you will get,
and we'll put them on the wall when you come home."
As that old train pulled out, john's ma began to shout,
tellin' ev'ryone in the neighborhood:
"that's my son that's about to go, he's a soldier now, you know."
she made well sure her neighbors understood.
She got a letter once in a while and her face broke into a smile
as she showed them to the people from next door.
and she bragged about her son with his uniform and gun,
and these things you called a good old-fashioned war.
Oh! good old-fashioned war!
Then the letters ceased to come, for a long time they did not come.
they ceased to come for about ten months or more.
then a letter finally came saying, "go down and meet the train.
your son's a-coming home from the war."
She smiled and went right down, she looked everywhere around
but she could not see her soldier son in sight.
but as all the people passed, she saw her son at last,
when she did she could hardly believe her eyes.
Oh his face was all shot up and his hand was all blown off
and he wore a metal brace around his waist.
he whispered kind of slow, in a voice she did not know,
while she couldn't even recognize his face!
Oh! lord! not even recognize his face.
"oh tell me, my darling son, pray tell me what they done.
how is it you come to be this way?"
he tried his best to talk but his mouth could hardly move
and the mother had to turn her face away.
"don't you remember, ma, when i went off to war
you thought it was the best thing i could do?
i was on the battleground, you were home . . . acting proud.
you wasn't there standing in my shoes."
"oh, and i thought when i was there, god, what am i doing here?
i'm a-tryin' to kill somebody or die tryin'.
but the thing that scared me most was when my enemy came close
and i saw that his face looked just like mine."
Oh! lord! just like mine!
"and i couldn't help but think, through the thunder rolling and stink,
that i was just a puppet in a play.
and through the roar and smoke, this string is finally broke,
and a cannon ball blew my eyes away."
As he turned away to walk, his ma was still in shock
at seein' the metal brace that helped him stand.
but as he turned to go, he called his mother close
and he dropped his medals down into her hand.
sábado, 15 de octubre de 2016
BOB DYLAN Y EL NOBEL
Mi primera
reacción, apenas supe lo del Nobel para Bob Dylan, fue expresar que se trataba
de una "farandulización" del más importante premio literario que se otorga
en el planeta. Me pareció -lo confieso- que los académicos suecos habían
incurrido en una suerte de desnaturalización del concepto de literatura. Creí
-más que por desconocimiento, por olvido- que las composiciones cantadas eran
hechuras ajenas a lo literario. Craso error. Estoy convencido de que mi
razonamiento estuvo contaminado con una pizca de "jugo biliar". Para
tratar de sustentar mi opinión (aquello de "farandulización") me
dispuse a revisar mis libros y puse "de vuelta y media" mi
biblioteca. Lo que buscaba: géneros literarios. Estaba seguro de que solo iba a
encontrar poesía, narración, drama, crónica, ensayo... Pero no. También encontré
-dizque como "subgénero", que al final es lo mismo- canción.
Efectivamente, la canción también es literatura: canción, canto, cantar,
cantata. Para decirlo de la manera más simple y "menos intelectual",
con una definición como la que desde niños escuchamos, la canción también es literatura, porque literatura es -simple y llanamente- la "expresión artística que se da a través de la palabra, escrita o hablada". Y algo más. La
literatura y, concretamente, la poesía no nació con la palabra escrita, sino
con la palabra dicha oralmente, hablada. El rapsoda, en la antigua Grecia, el
juglar en la Edad Media, el Haravicu en el Incanato, ¿qué eran? Eran poetas
orales. No eran escritores. Los grandes poemas homéricos son la más excelsa
expresión de la poesía oral que, claro, nosotros ya conocimos como literatura
escrita. No existe, nunca ha existido, una ley -ni natural, ni divina, ni
jurídica, ni moral, ni literaria- que disponga u ordene que la poesía sea solo
escrita, o que prohíba que se la cante. Ya no hay -no debe haber- fronteras ni
jerarquías en estas cosas: lo escrito no tiene por qué ser más noble que la
creación oral. Como en arte, en general: ¿por qué debemos alabar y subyugarnos
solo al "arte académico" y soslayar o ningunear a lo que -con ánimo
complaciente pero al mismo tiempo peyorativo- preferimos llamar "artesanía"?
¿Recuerdan las actitudes de más de uno frente al Premio Nacional de Cultura que
se le otorgó allá por los años de 1970 al retablista Joaquín López Antay? Casi todo el
mundo dio el grito al cielo. Bueno, pues, volviendo al tema, la poesía también
puede ser cantada, y es cantada. Y Bob Dylan canta. Y también escribe. Y sus
cantos son poesía, y de altísima calidad y valiosa. Solo falta leerla (hay un buen
número de libros publicados con sus escritos; yo tengo uno, el que aparece en
la imagen aquí puesta, desde 1974). Y, por supuesto, el premio que acaba de
otorgársele, el Nobel de Literatura, aunque haya ocasionado resquemor en
muchos, la verdad es que es indiscutiblemente merecido. Es, como ha dicho
Leonard Cohen (el favorito para muchos), “como ponerle una medalla al Everest, a la montaña más alta".jueves, 22 de septiembre de 2016
MI COMENTARIO IMPOPULAR: César Acuña: tesis de maestría con plagios.
El grado (Maestro en Administración de la Educación) le fue otorgado a Acuña el 12 de marzo de 1997, es decir, hace cerca de veinte años.
El delito de plagio es reprimido con pena privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de ocho años y noventa a ciento días multa" (Art. 219 del Código Penal).
"La acción penal prescribe en un tiempo igual al máximo de la pena fijada por la ley para el delito, si es privativa de libertad" (Código Penal, Art. 80).
En este caso, repito, han pasado cerca de veinte años. El asunto ya prescribió. Sería ilegal iniciar una acción penal al respecto.
Respecto del eventual "retiro del grado académico", no existe, como dice la Universidad, una norma que lo regule (ni menos que lo disponga o autorice). En derecho hay un principio básico: la legalidad. Todo acto debe estar sustentado y amparado por la ley. Sería una aberración -es mi opinión- recurrir a fuentes supletorias del derecho para ejercitar una acción sancionadora. Tampoco se puede actuar siguiendo el criterio de la analogía.
Al no existir una norma pertinente, la situación se tornaría favorable al personaje cuestionado. En latín se dice "Indubio pro reo".
martes, 13 de septiembre de 2016
¿QUE LOS CURAS SE QUITEN LAS SOTANAS SI QUIEREN OPINAR?
domingo, 11 de septiembre de 2016
¿REFERÉNDUM PARA EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL?
No, señor. ¿Qué dice la Constitución en su Art. 32°?: "No pueden someterse a referéndum la supresión o la disminución de los derechos fundamentales de la persona...". Aunque no está escrito (no todos los derechos tienen que estar escritos en una ley), el derecho a buscar la felicidad es inherente a la persona humana, y si esa felicidad puede lograrse con la unión civil o matrimonio de personas del mismo sexo, de lo que se trata, entonces, es de -simple y llanamente- que el Congreso y el Poder Ejecutivo (que tienen la suficiente autoridad constitucional, legal y legítima para hacerlo) aprueben la norma pertinente. Y punto.
No es moralmente justo que se nos consulte a los heterosexuales si las personas del sector conocido como LGBT deben ingresar en "nuestro paraíso". Veo que el Cardenal dice esto: "Que le pregunten al pueblo si quiere eso". Propuesta perversa y ofensiva. ¿Nosotros, los heterosexuales, somos el pueblo, y los demás no? ¿Quiénes somos nosotros para decidir por ellos y darles "luz verde" o salvoconducto para ingresar, sin cortapisas, al mundo que creemos es solo de nosotros?
Someter este tema a referéndum podría generar una respuesta favorable, pero también podría resultar adversa; y, claro, si resultara adversa, estaríamos tirando al tacho la prohibición constitucional ya mencionada: se suprimiría de plano un derecho, el derecho a ser felices.
Es tiempo que, de una vez por todas, entendamos o entiendan quienes aún siguen anclados en un pasado oscurantista y digamos medieval, que no podemos dividir a los seres humanos en estas dos “categorías”: gratos e indeseables. El mundo y sus maravillas (la felicidad es lo más maravilloso) es de todos y para todos.
El matrimonio -entiéndanlo de una vez por todas- no es una creación divina o de la naturaleza; es una construcción social. El matrimonio es un acto jurídico. Lo natural (y, si se quiere, lo divino) es esa capacidad o instinto humano de atraernos sexualmente los unos a los otros y de generar, alimentar y fortalecer afectos. El erotismo es natural. Y no es un pecado. ¿A quién diablos se le ocurrió, en el remoto pasado, pensar que el placer sexual es pecaminoso, que hay que esconderlo como si de algo sucio se tratara? ¿Quién, en su sano juicio, puede seguir pensando así?
¿Quién, con un milímetro de sentido común, puede, además, afirmar que la unión de dos personas del mismo sexo, sea como "unión civil" o matrimonio (no por capricho, sino por el impulso y manifestación de su propia naturaleza, pues la homosexualidad no es un invento cultural), va a a terminar destruyendo a la familia? No, señores. Pensar eso es descabellado. El matrimonio homosexual no atenta contra ninguna institución ya establecida; solo es (donde existe), y sería aquí (si se aprobara), una nueva institución. Nada más.
(Solo hace falta una cosa, nada más: que se
modifique el artículo 234 del Código Civil, y punto). Abran la mente y los
ojos, señores; quítense las anteojeras, libérense de la maldita ojeriza.
Piensen con las neuronas, no con el hígado. No conviertan sus propias
vergüenzas en una epidemia.
domingo, 7 de agosto de 2016
CANTO DE CUERVO: EL REGRESO POÉTICO DE BERNARDO RAFAEL ÁLVAREZ / Por: Gonzalo Pantigoso Layza
MAÑANA, 8 DE AGOSTO, MI MADRE HABRÍA CUMPLIDO 95 AÑOS DE EDAD
miércoles, 3 de agosto de 2016
¿LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, UN DERECHO ABSOLUTO? (El caso Cipriani)
"Completamente en desacuerdo, don Juan Luis, con todo aquello que usted habla acerca de la llamada 'ideología de género'. Pero, tengo que agregar, sinceramente, que me siento asqueado al escuchar que los abortos de niñas se deben 'no porque hayan abusado' de ellas 'sino porque, muchas veces, la mujer se pone, como en un escaparate, provocando'. Esto es una barbaridad, señor, una virtual y lamentable justificación de los abusos. Horrendo. ¡Uf!









