martes, 26 de julio de 2016

CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS. Caso Huilca Tecse Vs. Perú. (Sentencia resumida)


CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS

Caso Huilca Tecse Vs. Perú
Sentencia de 3 de marzo de 2005

(Fondo, Reparaciones y Costas)
***


INTRODUCCIÓN DE LA CAUSA
El 12 de marzo de 2004 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (en adelante “la Comisión” o “la Comisión Interamericana”) sometió ante la Corte Interamericana una demanda contra el Estado del Perú (en adelante “el Estado”, “el Estado peruano” o Perú”), la cual se originó en la denuncia No. 11.768, recibida en la Secretaría de la Comisión el 4 de junio de 1997. (…) CON EL FIN DE QUE LA CORTE DECIDIERA SI EL PERÚ VIOLÓ EL ARTÍCULO 4 (LA VIDA) DE LA CONVENCIÓN AMERICANA, EN RELACIÓN CON EL ARTÍCULO 1.1 (OBLIGACIÓN DE RESPETAR LOS DERECHOS) DE LA MISMA, EN PERJUICIO DEL SEÑOR PEDRO CRISÓLOGO HUILCA TECSE (en adelante “Pedro Huilca Tecse” o “la presunta víctima”), así como los artículos 8 (Garantías Judiciales) y 25 (Protección Judicial) de la Convención, en relación con el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de la señora Martha Flores Gutiérrez, pareja de la presunta víctima, y de sus hijos, Pedro Humberto Huilca Gutiérrez, Flor de María Huilca Gutiérrez, Katiuska Tatiana Huilca Gutiérrez, José Carlos Huilca Flores e Indira Isabel Huilca Flores, así como de Julio César Escobar Flores3, este último hijastro de la presunta víctima e hijo de la señora Martha Flores Gutiérrez. Finalmente, como consecuencia de lo anteriormente expuesto, la Comisión solicitó a la Corte que ordenara al ESTADO QUE ADOPTARA UNA SERIE DE MEDIDAS DE REPARACIÓN PECUNIARIAS Y NO PECUNIARIAS, así como el pago de las costas y gastos generados en la tramitación del caso ante la jurisdicción interna y ante el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos.


DICHA DEMANDA SE REFIERE A LA SUPUESTA EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL DE UN LÍDER SINDICAL PERUANO, EL SEÑOR PEDRO HUILCA TECSE, OCURRIDA EL 18 DE DICIEMBRE DE 1992. Al momento de los hechos, la presunta víctima se desempeñaba como Secretario General de la Confederación General de Trabajadores del Perú (en adelante “CGTP”). La Comisión señaló que dicha ejecución fue llevada a cabo presuntamente por miembros del “[g]rupo Colina, un escuadrón de eliminación vinculado al Servicio de Inteligencia del Ejército del Perú”. Además, la demanda también se refirió a la presunta falta de una investigación completa, imparcial y efectiva de los hechos.


CONSIDERACIONES PREVIAS
40. En primer lugar, la Corte recuerda que, de conformidad con el Capítulo V del  Reglamento, un proceso iniciado ante ella puede terminarse de diferentes modos, a saber, por sentencia de fondo, por desistimiento de la parte demandante, por el allanamiento del demandado a las pretensiones de la contraparte, así como por medio de una solución amistosa, un avenimiento o de otro hecho idóneo para la solución del litigio.

41. En el presente caso, el Estado en su contestación de la demanda “[se] ALLAN[Ó] a las pretensiones de la parte demandante y a las de los representantes de la [presunta] víctima [y sus familiares]” (supra párr. 20). Asimismo, señaló que se “allana[ba] a la demanda también en los extremos de la reparación civil y las costas, específicamente en cuanto a que el […] Perú deb[ía] resarcir integralmente a las [presuntas] víctimas de los derechos humanos violados materia de la […]demanda”.


HECHOS ESTABLECIDOS
60.8. El 5 de abril de 1992 el Presidente de la República, el señor Alberto Fujimori, promulgó el Decreto Ley N° 25418, con el cual instituyó un Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional. Dicho Gobierno disolvió el Congreso e intervino el Poder Judicial y el Ministerio Público.

60.9. En este contexto los integrantes del grupo Colina, compuesto por miembros del Ejército, cometieron una serie de violaciones a los derechos humanos como parte de una política antisubversiva que se extendió a la eliminación de personas que eran percibidas contrarias al régimen.

60.10. En junio de 1992 se dictó el Decreto Ley No. 25593, conocido como “Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo”, el cual abordaba el campo de la libertad sindical, la negociación colectiva y la huelga. Esta norma permitió la intermediación laboral, es decir, los llamados “services”, recortó el derecho a la sindicalización, se permitió la contratación a plazo fijo, temporal o mediante servicios personales, y se debilitó la negociación colectiva, lo que condujo en la práctica a la virtual desaparición de los sindicatos.

60.11. El 7 de julio de 1992 los representantes de las centrales sindicales denunciaron al Estado ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por aplicar una reforma laboral que consideraban violatoria de los derechos de los trabajadores. El señor Pedro Huilca Tecse, en su calidad de Secretario General de la CGTP, lideró la iniciativa. Lo acompañaron representantes de la Confederación de Trabajadores del Perú (en adelante “CTP”) y de la Central de Trabajadores de la Revolución Peruana (en adelante “CTRP”).

60.14. El 21 de julio de 1992 se llevó a cabo un paro nacional de 24 horas y una movilización convocada por las cuatro centrales sindicales, representadas por los señores Pedro Huilca Tecse, Juan Bernaola, Alfredo Lazo Peralta y Juan Luna Rojas.

60.15. Sin embargo, a pesar de las protestas sindicales, el gobierno continuó reformando la legislación laboral a través de normas que los trabajadores consideraban violatorias a sus derechos laborales.

60.17. Entre el 3 y el 6 de diciembre de 1992 el señor Pedro Huilca Tecse, en su calidad de Secretario General de la CGTP, asistió a la Conferencia Anual de Ejecutivos (en adelante “CADE”). Durante su disertación defendió la Constitución Política, criticó las medidas adoptadas por el gobierno en materia de restricciones laborales y demandó la necesidad de arribar a un acuerdo nacional, que partiendo de los problemas laborales fuera capaz de abarcar todos los aspectos de trascendencia para el país.

60.21. El 17 de diciembre de 1992, día anterior a su asesinato, el señor Pedro Huilca Tecse dirigió una movilización en las calles centrales de la ciudad de Lima.

60.22. El 18 de diciembre de 1992 el señor Pedro Huilca Tecse se disponía a salir de su domicilio en la ciudad de Lima con rumbo a su trabajo, en compañía de su hija Flor de María Huilca Gutiérrez y su hijastro Julio César Escobar Flores, cuando se les acercó un grupo de entre ocho y diez personas, quienes portaban armas de fuego, y sorpresivamente uno de ellos propinó al señor Pedro Huilca Tecse varios disparos que le ocasionaron la muerte.

60.25. Después de ocurrido el asesinato del señor Pedro Huilca Tecse, sus familiares no fueron llamados a declarar por las autoridades peruanas encargadas de la investigación. Posteriormente, la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (en adelante “DINCOTE”) de la Policía Nacional del Perú (en adelante “PNP”) les manifestó que ya habían capturado a los autores del crimen y que pertenecían a la organización Sendero Luminoso.

60.26. El 13 de enero de 1993 la DINCOTE elaboró el atestado policial No. 008-D1 DINCOTE, en el cual sindicó a varias personas por el delito de traición a la patria en la modalidad de aniquilamiento selectivo, combates guerrilleros, sabotajes, agitación y propaganda armada, por diferentes hechos ocurridos en el sector del Cono Norte de la ciudad de Lima. Dentro de estos actos se destaca el supuesto planeamiento del asesinato del señor Pedro Huilca Tecse. Lo anterior, no obstante que las señoras Flor de María Huilca Gutiérrez y Martha Flores Gutiérrez, testigos presenciales del hecho, se presentaron voluntariamente a declarar ante la Policía y manifestaron que las personas presentadas por ésta como los presuntos asesinos de la víctima no fueron los que lo atacaron.

60.28. El 8 de febrero de 1993 el Juez Instructor Especial de Marina profirió sentencia condenatoria en contra de los señores Hernán Ismael Dipas Vargas “Benjamín”; José Marcos Iglesias Cotrina “Oscar”; Percy Glodoaldo Carhuaz Tejada “Martín”; Yuri Higinio Huamani Gazani “Sergio”; y Juan Ricardo Peña Bardales “Alfredo” o “Alejandro”, por el delito de traición a la patria. A todos los condenados se les impuso la pena de cadena perpetua…

60.35. El 13 de mayo de 1997, al contar con nuevos elementos probatorios en el caso, la señora Martha Flores Gutiérrez, compañera del señor Pedro Huilca Tecse, formuló denuncia penal ante la Fiscalía de la Nación, en contra de los siguientes miembros del Servicio de Inteligencia Nacional (en adelante “SIN”): el Mayor del Ejército en retiro, el señor Santiago Martín Rivas, el Técnico Nelson Carbajal García, el Técnico Wilmer Yarleque Ordinola y el Técnico Juan Sosa Saavedra, por el delito de homicidio cometido en contra del señor Pedro Huilca Tecse, con fundamento en: las versiones de los ex agentes de inteligencia del SIN, vinculados al mismo grupo Colina, los señores Mesmer Carles Talledo y Clemente Alayo Calderón; las declaraciones del General en retiro Rodolfo Robles Espinoza, así como en las inconsistencias observadas durante la investigación y juzgamiento realizado por la justicia militar, el que tuvo como resultado la sentencia condenatoria de presuntos miembros del grupo Sendero Luminoso, por el asesinato del señor Pedro Huilca Tecse.

60.36. El 23 de noviembre de 1997 el señor Mesmer Carles Talledo, en cuyas versiones se había apoyado la denuncia interpuesta por la compañera de la presunta víctima (supra párr. 60.35), rindió declaración ante el congresista Jorge Del Castillo Gálvez en el establecimiento penal de Yanamayo, y señaló que el General Juan Rivero Lazo, ex director de inteligencia del ejército, había participado en el asesinato del señor Pedro Huilca Tecse. A raíz de lo anterior se formó una subcomisión investigadora en el Congreso.


60.37. El 28 de noviembre de 1997 el señor Mesmer Carles Talledo fue indultado por el delito de traición a la patria y recobró la libertad en forma inmediata.

60.39. El 5 de enero de 1998 el señor Mesmer Carles Talledo declaró ante el Ministerio Público que él no había denunciado al Grupo Colina por el asesinato del señor Pedro Huilca Tecse, y negó incluso haber recibido la visita del Congresista Jorge Del Castillo Gálvez (supra párr. 60.36), a pesar de la existencia de un video que así lo probaba. Dos días después, el señor Mesmer Carles Talledo compareció ante la Subcomisión Investigadora del Congreso, donde repitió esta última versión.

60.42. El 7 de diciembre de 1998 la Fiscalía Provincial de lo Penal en Lima archivó la investigación iniciada por la denuncia de 13 de mayo de 1997 contra miembros del ejército por lo ocurrido al señor Pedro Huilca Tecse (supra párr. 60.35). La Fiscalía consideró que no había suficientes elementos probatorios más allá de las declaraciones de los señores Mesmer Carles Talledo y Clemente Alayo Calderón, el primero de los cuales, de conformidad con las investigaciones del Congreso (supra párr. 60.40), se alegó padecía trastornos mentales.


LAS INVESTIGACIONES DE LA COMISIÓN DE LA VERDAD Y RECONCILIACIÓN DEL PERÚ (CVR)
60.48. El 28 de agosto de 2003 la Comisión de la Verdad y de Reconciliación del Perú (en adelante “la Comisión de la Verdad”) dio a conocer su Informe Final, en el cual CONCLUYÓ, ENTRE OTROS, Y LUEGO DEL ANÁLISIS DE LA PRUEBA RENDIDA ANTE ELLA, QUE “NO HA[BÍA] LOGRADO FORMARSE CONVICCIÓN SOBRE LA AUTORÍA DEL ASESINATO DEL LÍDER SINDICAL PEDRO HUILCA TECSE”.

60.58. Al momento de su muerte el señor Pedro Huilca Tecse vivía con su compañera, la señora Martha Flores Gutiérrez. Sus hijos son José Carlos Huilca Flores, Indira Isabel Huilca Flores, Pedro Humberto Huilca Gutiérrez, Flor de María Huilca Gutiérrez, Katiuska Tatiana Huilca Gutiérrez. El señor Julio César Escobar Flores es hijastro de la presunta víctima e hijo de la señora Martha Flores Gutiérrez.

60.59. Los familiares de la presunta víctima sufrieron detrimentos emocionales y económicos por su muerte, así como por las dificultades de acceder a la justicia, lo cual ha impactado sus relaciones sociales. Asimismo, la familia del señor Pedro Huilca Tecse sufrió una fragmentación al desaparecer su figura paterna, la cual además era nexo y unión entre dos familias.


FONDO.
CONSIDERACIONES DE LA CORTE
61. El artículo 53.2 del Reglamento de la Corte establece que:
Si el demandado comunicare a la Corte su allanamiento a las PRETENSIONES DE LA PARTE DEMANDANTE Y A LAS DE LOS REPRESENTANTES DE LAS PRESUNTAS VÍCTIMAS, SUS FAMILIARES O REPRESENTANTES, la Corte, oído el parecer de las partes en el caso, resolverá sobre la procedencia del allanamiento y sus efectos jurídicos. En este supuesto, la Corte procederá a determinar, cuando fuere el caso, las reparaciones y costas correspondientes.

62. En el presente caso, por existir un allanamiento por parte del Estado efectuado el 7 de septiembre de 2004 (supra párr. 20), LA CORTE SE LIMITARÁ A PRONUNCIARSE, EN LO QUE RESPECTA AL FONDO DEL ASUNTO, SOBRE LAS PRETENSIONES DE LAS PARTES que fueron presentadas en la demanda y en el escrito de solicitudes y argumentos.

64. ESTE TRIBUNAL CONSIDERA QUE EN EL PRESENTE CASO y dados los hechos establecidos por la Comisión en su demanda y aceptados por el Estado en su allanamiento, que son el sustento para el juicio emitido por la Corte (supra párr. 60), HAY INDICIOS SUFICIENTES PARA CONCLUIR QUE LA EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL DEL SEÑOR PEDRO HUILCA TECSE TUVO UNA MOTIVACIÓN POLÍTICA, PRODUCTO DE UNA OPERACIÓN ENCUBIERTA DE INTELIGENCIA MILITAR y tolerada por diversas autoridades e instituciones nacionales.

68. Tal y como fue establecido anteriormente (supra párr. 64), el asesinato de la presunta víctima fue motivado por su carácter de líder sindical opositor y crítico de las políticas del entonces gobierno en turno.

81. En este sentido, A PESAR DE HABERSE LLEVADO A CABO UN PROCESO JUDICIAL A NIVEL INTERNO PARA INVESTIGAR LO OCURRIDO AL SEÑOR PEDRO HUILCA TECSE, ÉSTE FUE ANULADO Y SE ENCUENTRA PENDIENTE DE INVESTIGACIÓN Y RESOLUCIÓN JUDICIAL. Además, de los hechos establecidos en el presente caso surge asimismo que el Estado ha llevado a cabo diferentes investigaciones, en la Comisión de la Verdad y en el Congreso de la República, que podrían llevar al esclarecimiento de los hechos en el presente caso. Sin embargo, hasta la fecha de emisión de la presente Sentencia, más de doce años después de ocurridos los hechos, el caso no ha sido resuelto.

82. Lo anterior ha configurado una situación de grave impunidad. Al respecto, la Corte entiende como impunidad
la falta en su conjunto de investigación, persecución, captura, enjuiciamiento y condena de los responsables de las violaciones de los derechos protegidos por la Convención Americana, toda vez que el Estado tiene la obligación de combatir tal situación por todos los medios legales disponibles ya que la impunidad propicia la repetición crónica de las violaciones de derechos humanos y la total indefensión de las víctimas y de sus familiares21.


OBLIGACIÓN DE REPARAR
90. El Estado y los representantes de la víctima y sus familiares presentaron un acuerdo relativo a las modalidades y plazos de cumplimiento de las reparaciones durante la etapa del procedimiento escrito ante la Corte (supra párrs. 28 y 29).


Reparación por daño material
94. En el acuerdo relativo a las modalidades y plazos de cumplimiento de las reparaciones, bajo el acápite denominado “Medidas de compensación económica”, EL ESTADO SE COMPROMETIÓ A PAGAR LA SUMA DE US$ 20.000,00 (veinte mil dólares de los Estados Unidos de América), a favor de la señora Martha Flores Gutiérrez, por los daños materiales causados en consecuencia de la ejecución extrajudicial de su compañero, el señor Pedro Huilca Tecse.


Reparación por daño inmaterial

100. La Corte observa que el acuerdo al que han llegado las partes es compatible con la Convención Americana y con la jurisprudencia de esta Corte, por lo que homologa el acuerdo en este punto. En consecuencia, LA CORTE ESTIMA QUE EL ESTADO DEBE PAGAR LA SUMA DE US$250.000,00 (doscientos cincuenta mil dólares de los Estados Unidos de América) o su equivalente en nuevos soles, por concepto del daño moral sufrido por los señores Pedro Huilca Tecse, Martha Flores Gutiérrez, Indira Isabel Huilca Flores, José Carlos Huilca Flores, Flor de María Huilca Gutiérrez, Katiuska Tatiana Huilca Gutiérrez, Pedro Humberto Huilca Gutiérrez y Julio César Escobar Flores, el cual será distribuido según lo establecido en el párrafo anterior.


e) Otras formas de reparación (medidas de satisfacción y garantías de no repetición)

103. De conformidad con lo establecido en el acápite titulado “Medidas de satisfacción y garantías de no repetición” en el acuerdo relativo a las modalidades y plazos de cumplimiento de las reparaciones, EL ESTADO SE COMPROMETIÓ A:

[1] ADELANTAR UNA INVESTIGACIÓN COMPLETA, INDEPENDIENTE, E IMPARCIAL, QUE PERMITA CONOCER LA VERDAD E IDENTIFICAR, JUZGAR Y SANCIONAR TANTO A LOS RESPONSABLES MATERIALES E INTELECTUALES DE LA EJECUCIÓN DE[L SEÑOR] PEDRO HUILCA [TECSE] como a aquellos que han garantizado la impunidad y el encubrimiento de los verdaderos responsables.


[2.] RECONOCER PÚBLICAMENTE LA RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL DEL ESTADO POR LA EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL DE[L SEÑOR] PEDRO HUILCA [TECSE] Y A PEDIR UNA DISCULPA PÚBLICA a [los señores] Martha Flores Gutiérrez, José Carlos Huilca Flores, Indira [Isabel] Huilca Flores, Flor de María Huilca Gutiérrez, Pedro Humberto Huilca Gutiérrez, Katiuska Tatiana Huilca Gutiérrez, y Julio César [Escobar] Flores […], por haber encubierto la verdad durante más de doce años.



LA CORTE DECIDE por unanimidad:

1. ADMITIR EL ALLANAMIENTO EFECTUADO POR EL ESTADO el 7 de septiembre de 2004, en los términos de los párrafos 63, 79 y 83 de la presente Sentencia.


DECLARA por unanimidad, que:


1. HA CESADO LA CONTROVERSIA EN CUANTO A LOS HECHOS QUE DIERON ORIGEN AL PRESENTE CASO (…)


Y DISPONE: por unanimidad, que:

1.      EL ESTADO DEBE:
2.       
a) INVESTIGAR EFECTIVAMENTE LOS HECHOS DEL PRESENTE CASO CON EL FIN DE IDENTIFICAR, JUZGAR Y SANCIONAR A LOS AUTORES MATERIALES E INTELECTUALES DE LA EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL DEL SEÑOR PEDRO HUILCA TECSE. El resultado del proceso deberá ser públicamente divulgado, en los términos de los párrafos 107 y 108 de la presente Sentencia;

b) realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad en relación con el presente caso, y pedir una disculpa pública a los familiares de la víctima, en los términos del párrafo 111 de la presente Sentencia;
c) publicar en el Diario Oficial y en otro diario de circulación nacional, tanto la Sección denominada “Hechos Establecidos” como la parte resolutiva de la presente Sentencia, en los términos del párrafo 112 de la presente Sentencia;
d) establecer una materia o curso sobre derechos humanos y derecho laboral, que se denomine “Cátedra Pedro Huilca”, en los términos del párrafo 113 de la presente Sentencia;
e) recordar y exaltar en la celebración oficial del 1 de mayo (día del trabajo) la labor del señor Pedro Huilca Tecse en favor del movimiento sindical del Perú, en lo términos del párrafo 114 de la presente Sentencia;
f) erigir un busto en memoria del señor Pedro Huilca Tecse, en los términos del párrafo 115 de la presente Sentencia;
g) brindar atención y tratamiento psicológico a los familiares de la víctima, en los términos del párrafo 116 de la presente Sentencia;
h) PAGAR LAS CANTIDADES FIJADAS EN LOS PÁRRAFOS 98 Y 99 DE LA PRESENTE SENTENCIA A LOS FAMILIARES DE LA VÍCTIMA DEL PRESENTE CASO, POR CONCEPTO DE DAÑO MORAL, en los términos de los párrafos 92, 100, 101, 120 y 121 de la presente Sentencia;
i) pagar la cantidad fijada en el párrafo 94 de la presente Sentencia a la señora Martha Flores Gutiérrez, por concepto de daño material, en los términos de los párrafos 95 y 120 de la presente Sentencia; y
j) DEPOSITAR LA INDEMNIZACIÓN CONSIGNADA A FAVOR DE LOS MENORES INDIRA ISABEL HUILCA FLORES Y JOSÉ CARLOS HUILCA FLORES EN UNA INVERSIÓN BANCARIA A NOMBRE DE ÉSTOS EN UNA INSTITUCIÓN PERUANA SOLVENTE, EN DÓLARES ESTADOUNIDENSES O EN MONEDA NACIONAL del Estado, a elección de la persona que legalmente los represente, dentro del plazo pactado por la partes, y en las condiciones financieras más favorables que permitan la legislación y la práctica bancaria, mientras sean menores de edad, en los términos de los párrafos 120.3 y 121 de la presente Sentencia.


3. EL ESTADO DEBE RENDIR A LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS UN INFORME SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE LA SENTENCIA DENTRO DEL PLAZO DE UN AÑO contado a partir de la notificación de la misma, de conformidad con el párrafo 123 de la presente Sentencia.


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sábado, 18 de junio de 2016

RECUENTO DEL AÑO/ José Diez Salazar (poeta horazeriano)


RECUENTO DEL AÑO

                                        José Diez Salazar (poeta horazeriano)



Ya no puedes engañar al mundo ni con reuniones
de alto nivel, ni con tus asesores alérgicos
a la vida natural que vuelan en tu Challanger mental
a 2000 kilómetros por segundo y se estrellan y se
hacen añicos.

Ya no puedes engañar con tus leyes escritas por el
conde Drácula, mucho menos con los bochornosos 
acuerdos secretos; ni con mentiras prefabricadas 
para sabotear la democracia y cantidad de cosas, 
porque comerás todo lo que vende Monsanto, 
los productos tóxicos de la Bayer.

Tu camino es un proceso de pauperización que 
se va graduando térmicamente por violar el entorno
que respiramos.

Sólo los enfermos mentales te obedecen.
Enfermos con las cifras bancarias, los déficits
y los peligros de la bolsa.

Son enfermos del corazón, que es una pieza de oro
color mierda, igual que el color de tu esperanza.
Te lo avisé. Serás condenado por los poetas de Hora
Zero.

Juan Ramírez Ruiz, Julio Polar, Manuel Morales, te han 
condenado desde los cielos más altos donde 
no llegan los Discoverys porque tu altura está 
en pañales ¿Entiendes? Te falta combustible 
de Chevron y deTexaco. Ni aun así.

Con Jorge Pimentel ¡olvídate microbio! Caballo viejo 
orinará al costado de la Estatua de la Libertad... 
donde orinan los gendarmes del Pentágono 
(recordando a Scorza)

José Carlos Rodríguez, el charapa, mi causa,
la quinta esencia de este loco pentagrama, no te
quiere ver ni en pintura. Por tu culpa casi lo meten
en cana tus testaferros de la Dircote, creyendo que
era un terruco asolapado como lo son ellos para
acabar con la raza.

El “negro” Enrique Verástegui, a pesar de todo 
mi cumpa. ¡Míralo! ha perdido todo, menos, 
su dignidad. Te va a echar a los extramuros 
del planeta.  Te va a llenar de sarna las neuronas; las que 
se van pudriendo lentamente en los laboratorios 
de energía nuclear, la más radioactiva, 
la más contaminante.

Feliciano Mejía, el chochera rebelde, él sabe 
quiénes somos y sabe quién eres.
Eres el águila irreal que se fue haciendo de plomo,
abriendo fuego a los Cheyenes, Navajos, Sioux
y el resto de habitantes.
En el reino de Feliciano no entrarás ni con 
los discursos de amistad que echa el cardenal 
de la mafia Vladimiro Cipriani.

Isaac Rupay, José Tang y Mario Luna te esperan 
en Barranco para una descarga eléctrica de 2000 voltios...
con sus guitarras y canciones de protesta. ¿Por qué? 
Porque los insensibles norteamericanos ponen sensibles 
a los espectadores para culpar a los Rusos 
de las atrocidades que ellos cometen a diario.
Su arma la CNN.

José Cerna tomará un boeing 747 hasta la ciudad 
de los Virreyes, luego regresarán sus pasos hasta 
Carabaya y la Colmena y pedirá al policía de guardia
su documentación, y lo llevará esposado hasta 
Palacio de gobierno.
Entonces, será una laguna que ancló sus aguas 
en el tiempo alterando las ondas gravitacionales.

Yulino Dávila, Santiago Elías, Alberto Colán, Bernardo Rafael 
Álvarez y Armando Arteaga están pendientes, preparando 
el asalto poético donde caerás con la misma gravedad 
de una manzana en los jardines del Cairo. 
En el Kybalión de Hermes ya se había demostrado 
los principios de la naturaleza cosmogónica, 
que todo el universo está en movimiento; 
hasta tu maldad que incursiona en los países 
de Latino américa.

¿Y tú, Pepe, José Diez?...y con Atawallpac ¿Qué?
Siempre su rumbo será Cajamarca. El rumbo 
del rescate histórico, la maldición chamánica.
Con el seudónimo del Inca que murió en el garrote 

he firmado mi sentencia. En buena hora.

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Ámsterdam, 15 de junio del 2016.





lunes, 6 de junio de 2016

LLEGAR A PALLASCA*

Supone, en primer lugar, soportar unas horas de viaje más o menos duro a través de una carretera de tierra que parte desde Chimbote. Un poco más arduo (pero gratamente inolvidable), si el viaje se hace entre diciembre y marzo, porque hay que empaparse con una lluvia relativamente inmisericorde con todas las contingencias que ello acarrea.**

Supone, en segundo lugar -una vez que el vehículo está pasando por Llaymucha (claro, después de haber subido por la "Cruz de Maguey"), advertir más allá, la presencia de un manojo nutrido de techos rojizos -que, a manera de saludo y bienvenida, parece que sonríen con el candor y la timidez de una pastora con roja "lurimpa", como pidiéndonos que avancemos.

Aquí es cuando la emoción nos embarga y, como alguien dijo alguna vez, comenzamos a sentir que realmente un corazón cuelga y palpita en nuestro pecho. Ahora -resulta casi irremediable- las lágrimas se convierten en la más elocuente y sublime lluvia de nuestra alma.

A continuación nos sentiremos prendados de aquella incontrastable belleza, en una suerte de amor a primera vista. ¡Es que ya estamos llegando a Pallasca!

Ya en la ciudad, encontramos una placita cuadrada -casi vacía en los días de semana pero densa y bulliciosa los domingos y días de fiesta- en cuyo centro una hermosa fuente derrama agua por el elevado surtidor que es, en realidad, la representación escultural de un ave palmípeda rodeada por los brazos de un infante (el "negrito de la pila"); y en la esquina que da al noreste, una iglesia colonial construida a mediados del siglo XVII, que vista de cerca es chiquita pero cuyas torres se agigantan con la distancia y crecen aún más cuando sus campanas repican llamando a misa o doblan anunciando alguna muerte en el pueblo. Al frente: el Palacio Municipal, reconstruido después de su destrucción por el vandalismo de delincuentes terroristas.

Y, por cierto, en Pallasca están también las callecitas angostas, empedradas algunas y desnudas otras* por las que nadie pasa sin intercambiar un saludo: "Buenos días don Rómulo", "Buenas tardes, doña Eulalia". Porque, naturalmente, son calles hechas para juntar a las gentes, no para distanciarlas.

Ahora, si levantamos la mirada (no hace falta levantarla mucho, porque el cielo está ahí nomás) se advertirá la presencia de un azul infinito por donde lerdamente se desplazan unas blanquísimas nubes que le ponen una nota de paz y dulzor a este paisaje de acuarela. Unas besan al “Chonta” (la montaña más elevada del pueblo) y otras, como bufanda, envuelven al “Parihuanca”, el coloso liberteño que también nos vigila.

Llegar a Pallasca es, finalmente, encontrarse con niños, hombres y mujeres que en un principio pueden parecer huraños pero pronto se muestran como realmente son: hospitalarios en grado sumo; lo que, sutilmente, obliga a los forasteros a quedarse en su corazón y no poder ni querer desprenderse. Y para que esto ocurra no hace falta (aunque no sería de más) el ritual de bañarse en el manantial de "Aguaytoro", o beber un sorbo de sus escasas pero límpidas aguas, porque ello acontece en forma espontánea y natural, como todo aquello que brota de los buenos sentimientos.

Por la ubicación de su Plaza de Armas y el declive de algunos de sus principales barrios y calles ubicados en los flancos norte y sur, para la fértil imaginación popular la apariencia de la ciudad se asemeja a una alforja que estaría montada sobre las ancas de un cuadrúpedo; de ahí que socarronamente, se le haya asignado el irreverente pero no mal intencionado apelativo de "Alforja del diablo", aunque, claro, no ha faltado quien sobre la base de la misma apariencia le haya otorgado el piadoso pero menos imaginativo título de "Balcón del Cielo", que también es usado en otros pueblos.

No es, ciertamente, lo uno ni lo otro, pero no cabe duda de que Pallasca, la ciudad de los "chupabarros", está a solo un paso del Edén. Muestra de ello es la apacible campiña de Tambamba, el paisaje sin par de Pambahua y Cruzmaca, la hondura de ensueño de Kuymalca, los imborrables paisajes de Shindol, Tucua y Culculbamba, el frescor casi helado de las noches en el Tambo; las madrugadas venturosas de mayo y la poesía romántica de las tardecitas de junio...Y más, mucho más.

Don Moisés Huerta ("Don Moshe") el inolvidable fotógrafo del pueblo, supo certeramente retratarlo, no con aquella vetusta cámara que le permitió capturar las más disímiles imágenes, en blanco y negro, de la gente y los paisajes, sino con un par de palabras -resumen de emoción, imaginación y cariño- que yo repito aquí, añorando el aroma tibio de la panizara y la belleza escarlata de la cantuta: "Pallasquita linda".

“Balcón del Cielo”, “Pallasquita linda” o “Alforja del Diablo”. Como usted quiera llamarla. La verdad es simple:

Pallasca es un pueblo culto y hospitalario. Admirado a muchas leguas a la redonda. Probablemente con algunas carencias materiales, pero rico en vigor, buena voluntad y esperanza... y algo más: alegría. Esa alegría que, llena de esplendor, retoza detrás del "toro de trapo”; zapatea, ebria de música y orgullo en las “luminarias” de la fiesta patronal; excita el entusiasmo colectivo en los trabajos de la República y ha logrado que, más que una socarrona ironía, el mote de “chupabarros” sea un estímulo y acicate para procurar la satisfacción de las necesidades y mirar hacia delante con optimismo y dignidad.

Pallasca es Pallasca. Única.

Un pueblito de la sierra ancashina, bello, saludable y acogedor, por sus paisajes infinitos, por su clima y por el calor imantado de su gente, que es capaz de atraer al más distante de los humanos, convirtiéndolo en huésped perpetuo de su corazón.

Pero, más que un pueblo, Pallasca es esto:


¡UN SENTIMIENTO PERPETUO DE BONDAD, AMOR Y ESPERANZA!

(Y allí  -en nuestra casita de la "subida del chorro"- fue donde la linda Biguita me parió. Y yo me siento feliz).


                                          © Bernardo Rafael Álvarez 




*Texto  escrito y publicado inicialmente el año 2009.
**Ahora, las cosas han cambiado. El viaje es más rápido y fácil. El recorrido, desde Chimbote,  se hace en tres o cuatro horas. La carretera hoy cuenta con asfalto. 
***Actualmente, casi todas las calles están pavimentadas.