Muchos afirman que el che
Guevara es el más grande revolucionario del planeta. Yo no pienso así. Creo que
el revolucionario más grande fue Jesús de Nazareth. Marcó un punto de quiebre
profundo que hasta ahora (y sabe Dios hasta cuándo más) sigue vigente: dio nacimiento a
una nueva Era. Y más. El Che -llamado por algunos el "Quijote"
del siglo XX- se convirtió para muchos -nos guste o no- solo en una imagen sin
fondo: tatuajes, estampados, calcomanías. Pero muchos de los que muestran el
rostro del guerrillero en polos, llaveros o en sus brazos o pecho, ni siquiera
saben bien quién es el personaje ni cuál (si tuviera alguno) su significado
histórico o político (y, lo que es más, ni siquiera les interesa saberlo). El
Che, ciertamente, encandiló y hasta inspiró a muchísimos. Hoy solo es, apenas
un bellamente discreto recuerdo. Fue un hombre de sueños desmesurados y
quiso convertirse en un hacedor de nuevas realidades. Pero la realidad
tangible, esta, aquella a la que él quiso cambiar, lamentablemente le fue, le
es, adversa. El dizque revolucionario socialista, su imagen, terminó convertido
en una suerte de "producto comercial capitalista" (That is
life!). ¿Hizo la revolución, es decir, generó algún cambio profundo o
significativo en la realidad, en el devenir histórico? No, ninguno
verdaderamente significativo.
Jesús, entre otras muchas cosas, cambió el pensamiento tan arraigado
hasta entonces, que estuvo influido por el llamado Antiguo Testamento. Y quedó
no solo como imagen, sino como pensamiento, un pensamiento que tuvo a
través de la historia una influencia decisiva que aún perdura y, como repito,
sabe Dios hasta cuándo perdurará. Muchos de los hechos históricos (sean buenos
o malos, según el punto de vista de cada persona) han sido realizados con el
estímulo del cristianismo. No solo las Cruzadas, también el descubrimiento y la
conquista de América. Hechos o circunstancias negras, también: por ejemplo, la
extremadamente satanizada Inquisición, el asesinato de Giordano Bruno, la
condena a Galileo, etc.
Repito: El Che es, ahora, solo una imagen; y Cristo es mucho, muchísimo
más que eso. ¿Cuántos siguen a Guevara y cuántos (equivocados o no, como
quieran calificar algunos la fe) siguen a Jesús y sus enseñanzas (cuestionadas
y hasta vilipendiadas por algunos)?
Es verdad que el mensaje de Cristo nos habla de una suerte de
"comunismo" en el Cielo y no precisamente en la tierra; y es eso
-utopía, paraíso, absurdo, o como quieran muchos calificarlo- lo que es visto
tal vez como frágil y hasta, probablemente, deleznable, lo que abonaría en
favor del llamado "ateísmo". Sin embargo, los efectos, las
consecuencias, el influjo, del cristianismo se ve -quiérase o no reconocer-
aquí en la tierra (y no en el cielo), en muchos millones de seres humanos. ¿Efectos
positivos, aquí, de los contrarios? Solo frustración, solo pesadilla.
Se quiere ayudar a alguien y se dice "practiquemos la caridad
cristiana". Queremos poner en entredicho la riqueza de los burgueses y
echamos mano a esta frase: "Más fácil será que un 'camello' ingrese por el
ojo de una aguja, que un rico en el reino de los cielos". Los matrimonios:
casi todo el mundo acude a una iglesia para casarse (católica, anglicana,
ortodoxa o evangélica, pero cristiana).
Hay quienes hablan pestes del Papa, ¿por qué?, porque lo tenemos ante
nuestros ojos incomodando a muchos, conmoviendo a muchísimos. ¿De dónde salió?
De una institución fundada al amparo del pensamiento cristiano (la Iglesia
Católica).
El calendario con el que guiamos nuestra agenda es el calendario
gregoriano, por el papa Gregorio XIII (Iglesia de Cristo). Nuestra Era es,
simple y llanamente, la "Era Cristiana". Etc., etc., etc.
Jesús fue revolucionario, pues. Los hechos lo demuestran: la realidad.
Como lo quiso Marx: la realidad tangible y no el "idealismo". Sin
promover la violencia criminal, sin fomentar el odio; es decir, sin estimular
el fondo animal (tanático) del ser humano. Solo hablando de amor,
alimentándolo. (No mató a nadie, pero lo mataron; mataron solo su cuerpo: y
sigue espiritualmente vivo, por siempre jamás). Los demás solo nos han dejado
anécdotas de perversidad (muchísimos muertos, por la violencia y también
por el hambre) y ceguera, mostrando su ideología como el verdadero "opio
del pueblo", el "sueño" de la infamia y el odio.