Bernardo
Rafael Álvarez:
El
silabeo del verbo «instruir»:
Según el curioso criterio de los académicos de la RAE, «instruir» tiene
solamente dos sílabas, que serían estas: «ins» y «truir». Sin embargo, el
sentido común y, sobre todo, la realidad, nos demuestran que esta palabra se
pronuncia en tres golpes de voz: [ins-tru-ir]. Cosa diferente ocurre, por
ejemplo, con «beduino» que la pronunciamos así: [be-duí-no] y no [be-du-í-no] y
«Luis» que lo pronunciamos en un solo golpe de voz y no de este modo: [Lu-is].
En consecuencia, el verbo «instruir» tiene tres sílabas, separadas así:
«ins-tru-ir» porque, repito, así lo pronunciamos. Es que, más que partículas
«gramaticales» (quiero decir, de escritura), las sílabas son sonidos. A esto se
debe que la división de una palabra en sílabas, el silabeo, es, en sentido estricto
y real, el señalamiento, uno tras otro, de cada uno de los golpes de voz que,
unidos, la conforman, y no es otra cosa. Las teorías o disposiciones académicas
no están por encima de la realidad. ¡Un abrazo!
Gaby
Linares:
Ins-tru-ir,
tiene tres sílabas, son tres golpes de voz. Sucede lo mismo con destruír o
construír. En caso de “ ruinas”será rui-nas.
Charo
Arroyo:
Gaby,
son dos sílabas solamente: "uir" , es un diptongo que se pronuncia en
una sola emisión de voz, es como "guion", "rio"
"pio".
Charo
Arroyo:
Yo
separo oralmente en dos sílabas, ¿cuántas veces emites sonidos, dos, acaso
dices: ins- tru-ir. "uir" es un diptongo y se pronuncia en una sola
emisión de voz, Ber, no confundas a la gente. No son tres
sílabas.
Bernardo
Rafael Álvarez:
Todo
el mundo dice [ins-tru-ir]. Y,
repito, el asunto de las sílabas es, estrictamente, un asunto de sonidos, que
son reales y no dependen del capricho de académicos.
Charo
Arroyo:
Entonces,
según tú todas las reglas serían caprichos, pero sin embargo, las usas para
escribir. No es así, Ber, diptongo es sonido y deben pronunciarlo bien, no
puedes aceptar diferentes sonidos para las mismas palabras.
Bernardo
Rafael Álvarez:
Las reglas, en asuntos idiomáticos, no son caprichos. Son, digamos, la formalización escrita de la norma que se da en el uso. La Academia no «inventa» la norma. Dime, Charito, si crees que sería correcto si digo, por ejemplo, lo siguiente: «Darás cerrando la puerta por favor[1]; o sea: «Cierra la puerta, por favor».
Bernardo
Rafael Álvarez:
«Guión» es una palabra que la
mayoría de hispanohablantes pronuncia en dos sílabas: [gui-ón]. Es lo que
siempre reconoció la mismísima RAE y por eso, hasta la edición del 2001, en el
diccionario consideraron las dos formas; pero, por ocurrencia de algunos
académicos, en la actual edición solo aparece como monosílabo. Es que entienden
que la unión de dos vocales fuertes (u, i) -necesaria y obligatoriamente, como
una condena- son y tienen que ser, siempre, diptongo. Pero, no es así. El
diptongo y el hiato son categorías que dependen de la pronunciación, son,
digamos, sonoras; es decir, en este caso, la gramática tiene que depender, como
es lo correcto, del uso y no al revés y, sobre todo, reconocer la realidad (los
académicos no nos pueden obligar a pronunciar las palabras como ellos creen que
es lo correcto).
Charo
Arroyo:
Una
vez que una palabra se escribe con diptongo o hiato, se debe pronunciar bien de
acuerdo a su categoría, Creo que confundes a la gente con esas teorías contra
la academia cuando es la guía que tenemos para unificar el idioma. Como docente
yo enseño de acuerdo a las reglas de ortografía y de ortotipografía, y si
pronuncian mal. les enseño a hacerlo bien. por ejemplo. cuando dicen
·ociano", "lion", es mi deber docente enseñarles a escribir y
pronunciar bien, si no el lenguaje sería incomprensible. Imagina que cada quien
hablar como le viene en gana, por algo se separa la lengua culta, de los
peruanismos, la jerga, la replana, para usar el lenguaje apropiadamente.
Bernardo
Rafael Álvarez:
La
«lengua culta» no es una categoría lingüística; no es precisamente la forma de
hablar o de escribir más correcta o "perfecta". Lengua culta es,
simplemente, el nombre que se da al uso de las personas "cultas"
(profesionales, académicos, etc.). Es, digamos, una categoría medio
sociológica. En la lengua culta está, por ejemplo, el «querramos», porque es
usada por la gente culta.
Charo
Arroyo:
No
estoy de acuerdo, Ber, o te vuelves el anarquista de la palabra y haces y
escribes como quieres, o sigues las reglas que unifican el idioma, y se les
enseña los niños a pronunciar bien. Según tu criterio entonces escribe
"hablal" por "hablar" como pronuncian en algunos lugares de
Centroamérica; el uso da vida a las palabras, pero bien escritas y bien
pronunciadas, es como aceptar decir. nuez "noscada", porque se lo he
escuchado en Chincha a mucha gente; o "lion", por "león",
"ociano" por "océano". porque así lo pronuncian muchísimas
personas. El diptongo y el hiato se reconocen por escrito y se deben pronunciar
bien, eso es docencia, no dejar que pronuncien mal y no corregir. Como docente,
yo enseño español con todas sus reglas.
Bernardo
Rafael Álvarez:
Claro, «hablal»,
como pronuncian en la región caribeña, es válido; eso, que se conoce como
lambdacismo, no es un error ni un capricho. Es lo mismo que ocurre con el
castellano argentino: desde hace muchísimo tiempo se venía diciendo,
por ejemplo, «'decime' donde es la fiesta» (en lugar de «dime...»).
¿Acaso la RAE lo prohibió? No, porque no tiene autoridad para ello. ¿Qué pasó
después? Se reconoció su validez y ahora es una forma verbal ya
incluida -como debe ser- en la gramática de nuestro idioma. (Y lo de
«hablal» y también «amol» y muchas otras palabras en que la «r» se pronuncia
como «l», corresponde, repito, al español de la región caribeña; no del Perú).
¡Un abrazo!
[1] Se trata de una paráfrasis verbal muy
común en la zona andina del Ecuador. La RAE jamás la ha cuestionado, sino, por el contrario, la considera admisible; pues (aunque a algunos no les guste) es,
realmente, válida.